Metodología: cuatro pasos, y sabes qué recibes en cada uno
Cada fase termina en algo que puedes leer, discutir y usar aunque decidas seguir por tu cuenta. Sin permanencia y sin informes que saca una herramienta.
Veinte minutos, sin coste. Me cuentas qué pasa y te digo si tiene arreglo rentable. Si no lo tiene, también.
Llamada
Me cuentas qué pasa, desde cuándo y qué te gustaría que ocurriera.
Sin coste
Diagnóstico
Rastreo, indexación, contenido y competencia, con tus datos reales.
Recibes: documento con prioridades
Decisiones
Qué se toca y en qué orden, con el coste y el riesgo de cada cambio.
Recibes: plan con motivos
Ejecución
Lo aplico o dirijo a quien lo aplica, y compruebo que quedó donde debía.
Recibes: cambios verificados
Porque el orden importa más que la lista
Cualquier herramienta te da doscientos avisos en diez segundos. Lo que no te da es cuál de ellos te está costando clientes hoy y cuál da igual.
Si Google no puede recorrer o indexar una página, lo demás no importa: esa página no existe para nadie.
Dos páginas tuyas por la misma búsqueda se quitan fuerza entre sí. Arreglarlo no cuesta contenido nuevo.
Contenido nuevo, mejoras de velocidad y todo lo que crece despacio. Es lo último porque es lo más caro.
Cuéntame qué pasa con tu web
Si tu caso no es para mí, te lo digo en la primera llamada y te ahorro el presupuesto.