Oficio y negocio
Cómo se ve tu web desde un móvil viejo con mala cobertura
Google la mide desde un móvil modesto y con red lenta, no desde tu portátil. Cómo verla tú en esas condiciones en cinco minutos y qué suele aparecer.
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- Publicado
- Jesús Iturbide consultor SEO
- Cómo reviso estos artículos

En corto
Tu web no se juzga desde tu portátil con fibra: Google la evalúa simulando un móvil de gama media con red lenta, y buena parte de tus clientes la abre así de verdad. Se puede comprobar en cinco minutos con el propio navegador, limitando la red y el procesador, y lo que aparece suele ser bastante distinto de lo que se ve en la oficina.
Tu web se ve muy bien en tu portátil, con fibra y con la caché llena de tu propio sitio. Eso no es lo que ve un cliente que la abre en el móvil, en la calle, con dos rayas de cobertura y un teléfono de hace cuatro años.
Y no es una queja moral: es literalmente cómo la mide Google, que evalúa la velocidad simulando un móvil de gama media con una conexión lenta. La web móvil que ve tu cliente es la que cuenta, y la de tu oficina es la única que no ve nadie más.
Cómo verla tú en cinco minutos
No hace falta comprar un teléfono viejo. Con el navegador basta.
Abre tu web y pulsa F12
Se abren las herramientas de desarrollo del navegador. Dan miedo la primera vez y no hace falta entender nada de lo que sale.
Activa el modo de dispositivo móvil
El icono del teléfono en la barra de esas herramientas. Elige un modelo modesto de la lista, no el último de gama alta.
Limita la red
En la pestaña de red, cambia «sin limitación» por una opción de 3G lento o similar. Es la conexión de la calle, no la de la oficina.
Limita el procesador
En la pestaña de rendimiento, marca cuatro veces más lento. Es lo que hace un móvil de hace tres años con lo que le mandas.
Vacía la caché y recarga
Con la caché llena ves tu web como la ve alguien que ya la visitó ayer. Vacía, la ves como el cliente nuevo.
Lo que salga es aproximadamente lo que ve buena parte de tu tráfico móvil. Cronométralo: cuánto tardas en poder leer algo y cuánto en poder pulsar el botón de llamar.
Lo que suele aparecer
La página tarda cinco o seis segundos en mostrar algo. Casi siempre por imágenes sin optimizar o por fuentes que bloquean el pintado.
Se ve el texto y no se puede pulsar nada durante dos segundos más. Es el efecto de scripts que se ejecutan al cargar: la página parece lista y no responde. Es lo más frustrante para quien la usa y lo más invisible para quien la construyó.
El diseño baila. Entran las imágenes o un banner y todo se mueve. Si estabas a punto de pulsar, pulsas otra cosa.
El teléfono está abajo del todo. En el móvil, un cliente con prisa quiere llamar. Si para encontrar el número hay que recorrer tres pantallas, muchos se van.
Un menú que no se abre bien o que tapa la pantalla entera sin forma clara de cerrarlo.
Lo que ves tú y lo que ve el cliente
| En tu portátil con fibra | En un móvil viejo con 3G | |
|---|---|---|
| Aparece algo legible | Al instante | A los 4-6 segundos |
| Se puede pulsar el teléfono | Al instante | Dos segundos después de verlo |
| Las imágenes | Ya en caché: no pesan | Tres megas que bajan una a una |
| El diseño | Estable | Salta cuando entra cada imagen |
| El menú | Con el ratón, sin problema | Tapa todo o no se abre |
| Lo que hace el cliente | Nada: no es cliente | Vuelve atrás y llama al siguiente |
Lo que más se nota arreglar, por orden
El teléfono, lo único que importa con prisa
Un aviso sobre lo que mide una herramienta
Las herramientas de velocidad dan dos cosas distintas y se confunden constantemente: los datos de laboratorio, que son una simulación, y los datos de campo, que vienen de usuarios reales de Chrome.
Los de campo son los que cuentan, y solo existen si tu web tiene suficiente tráfico. Si tu sitio es pequeño, verás únicamente la simulación. Sirve para orientarse, pero no es lo que le pasa a tu gente.
Por eso el ejercicio de arriba, abrirla tú con la red limitada, vale más que la puntuación: ves lo que se ve, en el orden en que aparece.
Los tres números que usa Google
Google resume la experiencia de carga en tres medidas, y para cada una tiene un umbral de «bien». Que aparezca el contenido principal en menos de dos segundos y medio. Que la página responda a un toque en menos de un cuarto de segundo. Y que el diseño no se mueva mientras carga, con un límite de desplazamiento muy pequeño.
No hace falta memorizar las siglas. Hace falta saber que las tres se miden desde el móvil, con datos de campo cuando los hay, y que cada una corresponde a uno de los defectos de la lista de arriba: imágenes pesadas, scripts que bloquean y sitio sin reservar.
Y una cosa que no es técnica
Con la pantalla pequeña y la red lenta, tu web no se lee: se escanea. Si en cinco segundos no queda claro qué haces, dónde y cómo contactar, el problema no es la velocidad.
Cuando abras tu web así, léela como si no supieras nada del negocio. Es el ejercicio más barato que existe para mejorar una web y casi nadie lo hace, porque todos miramos nuestra propia web con el contexto puesto: sabemos qué hacemos, y por eso no notamos que la página no lo dice.
Cuándo hace falta un técnico y cuándo no
Un caso: la web que iba perfecta en la oficina
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debería tardar?
Que se pueda leer algo antes de dos segundos y medio es el objetivo que usa Google para decir que una página carga bien. Por encima de cuatro segundos se pierde gente. Y que se pueda pulsar el botón de llamar sin esperar más: una página que se ve y no responde es peor que una que tarda.
Mi web es rápida en el ordenador, ¿por qué importa el móvil?
Porque Google evalúa la versión móvil de tu web de forma principal desde hace años, y porque en la mayoría de los sectores locales más de la mitad del tráfico ya llega desde el móvil. La versión de ordenador es la que ves tú; la de móvil es la que ven tus clientes y el buscador.
¿Los teléfonos viejos siguen importando?
Un móvil de gama media de hace tres años es lo que tiene mucha gente, y es lo que Google simula al medir. La limitación de cuatro veces más lento no es un caso extremo: es un caso corriente, sobre todo fuera de las capitales y en sectores donde el cliente no cambia de teléfono cada dos años.
¿Un plugin de caché lo arregla?
Arregla una parte: sirve la página más rápido desde el servidor, que es lo primero. No arregla las imágenes de tres megas, ni los scripts que bloquean el botón, ni el diseño que salta. Es la primera capa, pero sola no lleva a una web que se pueda usar con red lenta.
¿La puntuación de la herramienta de Google es lo que cuenta para posicionar?
No la puntuación: cuentan las tres métricas de campo, medidas en usuarios reales de Chrome, y solo cuando tu web tiene tráfico suficiente para tenerlas. La nota de cero a cien es una simulación que orienta. Una web con nota media y métricas de campo buenas está mejor que una con nota alta y sin datos reales.
Si tu web tarda y no sabes qué la frena, medirla en las condiciones de ese móvil te lo dice, y es un diagnóstico de SEO técnico. La velocidad en el móvil es una de las diez señales de que tu web necesita una auditoría y uno de los errores SEO más caros que veo en webs de empresa. Y si al verla así te planteas empezar de cero, antes lee rehacer la web o arreglar la que tienes.
Si te está pasando
La primera llamada no cuesta nada y suele bastar para saber si tiene arreglo. Si tu caso no es para mí, te lo digo.





