Los errores SEO más caros que veo en webs de empresa
Ocho errores que cuestan clientes de verdad en webs de empresa, ordenados por lo que cuesta arreglarlos y por lo que cuesta no arreglarlos.
Los errores más caros no son los técnicos raros: son tener un solo bloque de «Servicios» para cinco servicios distintos, dejar la web bloqueada tras el desarrollo, competir contra tus propias páginas, poner el teléfono como imagen y medir visitas en vez de contactos. Todos se arreglan sin rehacer la web y ninguno necesita presupuesto grande.
Llevo desde 2018 mirando webs de empresa, y los errores que cuestan dinero se repiten muchísimo más de lo que la gente cree. Estos son los ocho que más veo, ordenados por lo que cuesta no arreglarlos.
1. Un solo bloque de «Servicios» para cinco servicios
El más caro con diferencia y el que menos parece un error. Tu empresa hace cinco cosas, cada una la busca gente distinta, y las cinco viven en un párrafo dentro de la misma página.
Para Google no eres la mejor respuesta a ninguna de las cinco. Y el cliente que busca justo una de ellas encuentra a otro que sí le dedicó una página entera.
Coste de arreglarlo: escribir cinco páginas. Coste de no hacerlo: todas las búsquedas de esos servicios.
2. La web se quedó bloqueada después del desarrollo
La etiqueta noindex que se pone para que Google no vea la web a medias, y que nadie quita al publicar. La web se ve perfecta y no la encuentra nadie.
He visto webs con dos años así. Se arregla en cinco minutos; lo caro son los dos años.
Cómo comprobarlo: busca site:tudominio.com en Google. Si no sale casi nada, mira esto primero.
3. Compites contra tus propias páginas
Varias páginas tuyas apuntando a la misma búsqueda. Google no sabe cuál mostrar, alterna, y ninguna llega arriba. Pasa mucho en webs con blog antiguo.
Lo bueno: arreglarlo no cuesta contenido nuevo. Es elegir cuál se queda y reaprovechar el resto.
4. Los datos de contacto como imagen
El teléfono en un banner bonito, la dirección dentro de una foto. Ni Google los lee ni el visitante puede pulsarlos desde el móvil.
Y el móvil es donde te busca la gente que va por la calle. El teléfono debe ser texto y ser un enlace tel:. Cuesta cinco minutos y cambia las llamadas.
5. Títulos escritos para la empresa
Inicio, Nuestros servicios, Bienvenidos. El título es la línea que sale en Google y es lo primero que decide si te pulsan o pulsan al de abajo.
Debe decir qué haces y dónde. No es cuestión de meter palabras clave: es de responder a la persona que está leyendo esa lista de resultados.
6. La web tarda seis segundos en el móvil
Casi nunca es «el hosting». Son las imágenes sin optimizar, las tipografías de más y lo que carga la plantilla sin que nadie lo pida.
Y ojo: no es solo posicionamiento. Una parte de la gente se va antes de ver la página, y esa gente ya estaba interesada.
7. No hay ninguna página para lo que la gente busca de verdad
Tus clientes buscan «cuánto cuesta X», «X o Y, cuál es mejor», «problema con X». Tu web habla de la empresa.
No hace falta un blog enorme. Hacen falta las cuatro o cinco preguntas que te hacen por teléfono todas las semanas, contestadas por escrito. Eso ya es contenido que posiciona, y encima te ahorra explicarlo mil veces.
8. Medir visitas en lugar de contactos
Una web puede duplicar visitas y no dar ni una llamada más. Si lo único que miras es el número de arriba, no sabes si esto funciona.
Lo que hay que medir es contactos, llamadas y presupuestos pedidos. Y para eso hay que configurarlo, que lleva una tarde y casi nadie la dedica.
Los tres que no son errores aunque lo parezcan
- No tener blog. Si tu sector no se busca informacionalmente, un blog puede ser gasto sin retorno. Mejor cinco páginas de servicio buenas que treinta artículos que nadie busca.
- Tener pocas páginas. Diez páginas que responden bien valen más que cien vacías.
- No estar en la primera posición. Estar del tres al cinco en varias búsquedas suele traer más clientes que ser el primero en una sola.
Por dónde empezar
Si te has reconocido en varios, el orden importa: primero lo que bloquea (el 2), luego lo que compite (el 3), después lo que falta (el 1 y el 7) y al final lo que mejora (el 6).
Ese orden no es caprichoso: es de más barato y más rápido a más caro y más lento.
Si quieres saber cuáles de estos ocho tienes tú y cuánto pesa cada uno en tu caso, eso es exactamente lo que sale de una auditoría SEO. Y si tu empresa es de aquí, en SEO para empresas de Pamplona y Navarra cuento cómo cambia el planteamiento cuando el cliente es local.
La primera llamada no cuesta nada y suele bastar para saber si tiene arreglo. Si tu caso no es para mí, te lo digo.