Por qué tu web no aparece en Google: las siete causas que más veo
Las siete razones por las que una web de empresa no aparece en Google, cómo comprobar cada una en diez minutos y qué hacer con lo que encuentres.
Una web no aparece en Google por una de estas siete causas: no está indexada, hay algo bloqueándola, responde a otra pregunta distinta a la que hace tu cliente, compite consigo misma, no existe la página que debería posicionar, tarda demasiado en cargar o la búsqueda está copada por competidores más fuertes. Las cuatro primeras se comprueban gratis en diez minutos y son las que más rápido se arreglan.
Esta es, con diferencia, la consulta que más me llega. Y casi siempre viene con la misma frase detrás: «la web está bien, la hizo un profesional, pero no entra nadie por Google».
Lo interesante es que la causa casi nunca es misteriosa. En la mayoría de los casos que audito es una de estas siete, y las cuatro primeras las puedes comprobar tú mismo esta tarde sin pagar nada ni instalar nada.
1. No está indexada, que no es lo mismo que no posicionar
Antes de hablar de posiciones hay que comprobar algo más básico: si Google tiene tu página guardada en su índice. Si no la tiene, no puede mostrarla para ninguna búsqueda, por buena que sea.
Escribe en Google site:tudominio.com y mira el listado. Te dará una idea aproximada de qué páginas tuyas conoce. Si el número es ridículamente pequeño para el tamaño de tu web, o si faltan páginas importantes, ahí tienes el primer hilo del que tirar.
La prueba fina es todavía más rápida: busca site:tudominio.com/tu-pagina-importante/. Si no devuelve nada, esa página no existe para Google. No es un problema de contenido: es que no está en el índice.
2. Hay algo bloqueándola sin que nadie lo sepa
Es la causa más frecuente en webs que se rehicieron hace poco, y también la más frustrante, porque la web se ve perfectamente para los visitantes.
Suele ser una de estas dos:
- La etiqueta
noindexque se puso mientras se desarrollaba la web para que Google no viera el trabajo a medias, y que nadie quitó al publicar. - Una regla en el archivo
robots.txtque impide el paso. Entra entudominio.com/robots.txty mira: si vesDisallow: /a secas, estás bloqueando el sitio entero.
He visto webs de empresa con dos años de antigüedad y cero visitas orgánicas por esto. Se arregla en cinco minutos; lo caro son los dos años.
3. Respondes a otra pregunta
Muchas páginas de empresa cuentan lo que la empresa quiere contar —«somos líderes», «calidad y confianza», «más de veinte años de experiencia»— y no lo que la persona escribió en el buscador.
La prueba es sencilla y algo dolorosa: escribe en Google lo que crees que busca tu cliente, sin poner tu marca, y mira las páginas que salen arriba. Si todas resuelven una duda concreta, comparan opciones o explican un precio, y la tuya presenta la empresa, no estáis compitiendo en la misma liga aunque habléis del mismo tema.
Google no decide quién es mejor empresa. Decide qué página responde mejor a lo que se escribió.
4. Compites contigo mismo
Cuando varias páginas tuyas hablan de lo mismo, Google no sabe cuál mostrar. A veces muestra la peor, a veces va alternando, y en ambos casos ninguna llega arriba del todo. Es lo que se llama canibalización, y es la forma más cara de perder posiciones porque te las quitas tú solo.
Pasa sobre todo en dos sitios: en blogs antiguos donde se ha ido publicando sobre el mismo asunto durante años, y en tiendas con categorías que se solapan.
Se detecta con tus propios datos: si en Search Console una misma búsqueda aparece unas semanas asociada a una URL tuya y otras semanas a otra, tienes canibalización. La buena noticia es que arreglarlo no cuesta contenido nuevo: es elegir cuál se queda y reaprovechar la otra.
5. No existe la página que debería posicionar
Este es el más común en empresas que llevan años funcionando bien: prestan cinco servicios distintos y tienen una sola página de «Servicios» con un párrafo de cada uno.
Para Google, esa página no es la mejor respuesta a ninguna de las cinco búsquedas. Y quien busca uno de esos servicios acaba encontrando a un competidor que sí le dedicó una página entera, con su explicación, su precio orientativo y sus preguntas frecuentes.
No es cuestión de escribir más por escribir. Es que cada intención de búsqueda necesita su propia página, y si la juntas todas en una, no ganas ninguna.
6. Tarda demasiado en cargar
La velocidad no es el factor decisivo que a veces se vende, pero sí funciona como desempate y, sobre todo, es una fuga: si tu web tarda cinco segundos en un móvil con mala cobertura, una parte de la gente se va antes de verla. Y alguien que entra y se va enseguida es una señal que Google registra.
Lo que más pesa casi nunca es «el hosting». Son las imágenes sin optimizar, las tipografías de más, los plugins que cargan en todas las páginas aunque solo se usen en una, y lo que trae la plantilla sin que nadie lo haya pedido.
7. La búsqueda está copada y hay que elegir otra
A veces todo lo anterior está bien y aun así no apareces. Pasa cuando la búsqueda que quieres está ocupada por marcas nacionales, marketplaces o directorios con años de ventaja y presupuestos que no vas a igualar.
La salida no es insistir con más fuerza en la misma puerta: es cambiar de terreno. Buscar la variante que sí puedes ganar, que casi siempre es más específica, tiene menos volumen y —esto es lo importante— convierte mucho mejor.
En un negocio local esto juega a tu favor. «Reparación de X en Pamplona» es infinitamente más ganable que «reparación de X», y la persona que la escribe está mucho más cerca de coger el teléfono.
Cómo comprobarlo tú en diez minutos
- Escribe
site:tudominio.comen Google y mira si están tus páginas importantes. - Entra en
tudominio.com/robots.txty comprueba que no hay unDisallow: /. - Abre Search Console, ve a Páginas y lee el motivo exacto de lo que no está indexado. Es gratis y es la fuente más fiable que existe.
- Busca tu servicio como lo haría un cliente, sin tu marca, y compara tu página con las tres primeras.
Con esas cuatro cosas ya sabrás si tu problema es de los que se arreglan rápido o de los que necesitan trabajo de fondo.
Cuándo conviene que lo mire alguien
Si has hecho las comprobaciones y todo parece correcto, o si lo que sale es demasiado para el tiempo que tienes, ahí es donde entra una auditoría SEO: sirve precisamente para poner orden en esto y decirte qué se toca primero y cuánto pesa cada cosa.
Y si tu empresa es de Pamplona o de Navarra y lo que buscas es que te encuentren aquí, el trabajo tiene sus propias reglas: eso lo cuento en SEO para empresas.
La primera llamada no cuesta nada y suele bastar para saber si tiene arreglo. Si tu caso no es para mí, te lo digo.