Qué es una auditoría SEO y qué debe incluir
Qué es una auditoría SEO de verdad, los siete apartados que no pueden faltar, en qué se diferencia de un informe automático y qué deberías recibir al final.
Una auditoría SEO es un diagnóstico con prioridades: qué impide que tu web reciba visitas, cuánto pesa cada problema y en qué orden conviene tocarlo. No es el PDF de doscientos avisos que escupe una herramienta en diez segundos: eso es una lista sin criterio, y la parte cara del trabajo es exactamente el criterio.
«Te hago una auditoría» significa cosas muy distintas según quién lo diga. En un extremo, alguien pasa una herramienta y te manda su PDF. En el otro, alguien se sienta con tus datos y te dice qué te está costando clientes. Vamos a la diferencia.
Qué es, en realidad
Una auditoría es un diagnóstico con prioridades. Tres preguntas y sus respuestas:
- ¿Qué está impidiendo que tu web reciba visitas y clientes?
- ¿Cuánto pesa cada uno de esos problemas?
- ¿En qué orden conviene tocarlos, con qué coste y con qué riesgo?
La tercera es la que separa una auditoría de una lista. Doscientos avisos sin ordenar no ayudan a decidir: paralizan.
Los siete apartados que no pueden faltar
1. Indexación y rastreo
Qué páginas conoce Google, cuáles ha excluido y por qué motivo concreto. Si esto falla, lo demás no importa: esas páginas no existen para nadie.
2. Arquitectura y URLs
Cómo está organizada la web, qué tipos de página existen, cuáles deberían existir y cuáles solo generan ruido. En tiendas, esta es la parte que más dinero mueve.
3. Contenido e intención
Si cada página responde a algo que la gente busca de verdad, y si hay páginas tuyas compitiendo entre sí. Esto último —la canibalización— es de lo más frecuente y de lo que más rápido se arregla.
4. Competencia
Quién ocupa los resultados que quieres, qué tiene resuelto y dónde queda hueco. Sin esto, las recomendaciones son teoría.
5. Rendimiento
Core Web Vitals con datos de usuarios reales, no de laboratorio, y qué decisión concreta los está rompiendo. No vale «optimizar imágenes»: hay que decir cuáles.
6. Datos estructurados y presencia local
Qué entiende Google de tu negocio sin tener que adivinarlo, y —si eres un negocio local— cómo está tu ficha y cómo se relaciona con la web.
7. Prioridades y coste
Todo lo anterior ordenado por impacto y esfuerzo, con el coste aproximado de cada arreglo. Este apartado es la auditoría; los seis anteriores son el material para escribirlo.
En qué se diferencia de un informe automático
| Informe de herramienta | Auditoría |
|---|---|
| Doscientos avisos sin orden | Diez decisiones ordenadas |
| Todo parece igual de urgente | Se dice qué duele hoy y qué da igual |
| No conoce tu negocio | Sabe qué servicio te da margen |
| Genérico | Habla de tus páginas, con nombre |
| Se genera en diez segundos | Lleva días |
Las herramientas son útiles: yo las uso. Lo que no hacen es decidir. Marcan como error cosas que en tu caso están bien, y se les escapa lo que solo se ve mirando.
Qué deberías recibir
- Un documento que puedas leer tú, no solo tu informático.
- Cada problema con su ejemplo concreto: esta URL, este texto, esta etiqueta.
- Una priorización con criterio explicado, no una lista.
- El coste aproximado de cada arreglo, para que puedas decidir con presupuesto en la mano.
- Y, si algo no tiene arreglo rentable, que te lo digan.
Qué NO es una auditoría
- No es una propuesta comercial disfrazada. Si el documento termina siempre en «contrata nuestro plan mensual», no era un diagnóstico.
- No es una lista de palabras clave. Eso es otro trabajo y va después.
- No es un rediseño. Puede concluir que hace falta, pero no es lo mismo.
Cuándo hacerla
- Cuando la web no trae consultas y nadie sabe por qué.
- Antes de rehacer la web: es el mejor momento, porque evita repetir errores y perder lo que ya funcionaba.
- Antes de contratar un plan mensual con alguien, para saber si lo que propone tiene sentido.
- Después de una caída de tráfico, para saber qué pasó.
Y una cosa sobre la propiedad del documento
La auditoría que pagas es tuya. Puedes aplicarla por tu cuenta, dársela a tu desarrollador o llevártela a otro proveedor. Si alguien te la entrega de forma que no se pueda usar sin él, eso dice bastante.
Así es como la hago yo: auditoría SEO, con el documento y las prioridades por delante, y sin compromiso de seguir después. Si antes quieres hacer las comprobaciones básicas por tu cuenta, están en por qué tu web no aparece en Google.
La primera llamada no cuesta nada y suele bastar para saber si tiene arreglo. Si tu caso no es para mí, te lo digo.