Qué hacer los primeros 90 días de un proyecto de SEO
El orden real de trabajo en los tres primeros meses de un proyecto de posicionamiento: qué se hace cada mes, qué se puede esperar y qué no.
Los primeros noventa días de SEO no sirven para subir posiciones, sirven para quitar frenos y montar la base. Mes uno: medir, arreglar lo que bloquea la indexación y decidir qué página es dueña de cada búsqueda. Mes dos: reescribir las páginas de dinero y publicar lo que falta. Mes tres: enlazado interno, contenido nuevo y primeras lecturas de datos. Esperar resultados de negocio antes del cuarto mes es esperar mal.
Casi todas las decepciones con el SEO nacen del calendario: se espera en el mes dos lo que llega en el mes seis. Estos son los tres primeros meses tal y como los ordeno yo, y sobre todo qué se puede pedir de cada uno.
Antes de empezar: la línea de salida
Suena obvio y se salta constantemente. Antes de tocar nada hay que guardar el estado actual: clics y consultas de los últimos doce meses, posiciones de las búsquedas que importan, páginas que reciben tráfico hoy.
Sin ese punto de partida, dentro de seis meses nadie podrá decir si el trabajo sirvió. Y si la web no tiene Search Console configurado, ese es literalmente el primer paso, antes que cualquier otra cosa.
Mes 1 — Quitar frenos
El primer mes casi nunca produce resultados visibles, y es el que más determina los siguientes.
Comprobar que Google puede ver la web. Etiquetas que bloquean la indexación, robots.txt mal puesto, páginas importantes que no están en el índice, errores de rastreo. Es el trabajo menos vistoso y el que más veces desatasca una web entera.
Arreglar lo que rompe. Redirecciones perdidas de una web anterior, páginas de error, contenido duplicado por versiones con y sin www, cadenas de redirecciones. Nada de esto sube posiciones por sí solo; todo esto impide que suban.
Decidir el mapa. Qué búsqueda es dueña de qué página. Es la decisión más importante del proyecto y la que más problemas evita después: sin ella, cada contenido nuevo compite con el anterior.
Mirar la competencia real. No la que el cliente cree que tiene, sino la que aparece en los resultados de sus búsquedas, que a menudo son directorios y portales, no empresas de su tamaño.
Al final del mes 1 la web no ha subido. Ha dejado de perder.
Mes 2 — Poner en pie las páginas que dan dinero
Con el mapa decidido, toca trabajar las páginas por las que se contrata: servicios, productos, la página local si la hay.
Reescribirlas para responder a la búsqueda, no para describir la empresa. Con las preguntas que hace la gente de verdad, con el precio o su horquilla si es posible, con lo que incluye y lo que no.
Títulos y descripciones. Es de lo poco que da resultado rápido: un título que dice lo que la página resuelve puede subir los clics sin cambiar de posición.
Crear lo que falta. Casi siempre aparece al menos un servicio que la empresa presta y que no tiene página propia. Esas páginas nuevas son las que más rendimiento dan a medio plazo.
Lo local, si aplica. Ficha de Google al día, datos de contacto coherentes en toda la web, contenido que demuestre dónde se trabaja de verdad.
Al final del mes 2 empiezan a moverse cosas en Search Console: aparecen impresiones en búsquedas nuevas, algunas posiciones se acercan. Todavía no hay negocio.
Mes 3 — Empujar y leer
Enlazado interno. Las páginas nuevas no tienen fuerza propia; se la da el resto de la web enlazándolas desde donde tiene sentido. Es de las cosas más baratas y menos hechas.
Contenido de apoyo. Los artículos que responden a las preguntas alrededor de cada servicio y llevan a él. No contenido por volumen: contenido que alimenta a una página concreta.
Velocidad y móvil, si la medición dice que hace falta. No antes, y no como excusa para no hacer lo anterior.
Primera lectura de datos. Con dos meses de trabajo ya hay señal: qué páginas empiezan a recibir, qué búsquedas aparecen sin haberlas buscado, dónde se aparece en el puesto 11 al 20, que es donde está el siguiente empujón más rentable.
Qué esperar de verdad
Con honestidad y sin números inventados, esto es lo que suele ocurrir en proyectos de este tamaño:
- Semanas 1 a 4: ningún cambio visible. Si la web tenía un bloqueo grave, puede haber un salto brusco al quitarlo.
- Semanas 5 a 10: aparecen impresiones nuevas. Es la primera señal real.
- Semanas 10 a 16: los primeros clics de búsquedas que antes no traían a nadie.
- A partir del cuarto mes: consultas atribuibles al buscador, si las páginas comerciales están bien hechas.
Los plazos se alargan cuando el dominio es nuevo, cuando la competencia es fuerte o cuando hay que rehacer mucho. Se acortan cuando la web ya tenía autoridad y el problema era un freno técnico.
Los tres errores de estos noventa días
Publicar antes de arreglar. Escribir sobre una estructura rota es llenar de contenido una web que no puede posicionarlo.
Cambiar de rumbo en el mes dos. El SEO tiene un retardo largo; si se cambia la estrategia antes de ver el efecto de la anterior, nunca se sabrá qué funcionaba.
Medir el negocio con las visitas. Durante estos tres meses la métrica útil no es el tráfico, son las señales de avance: consultas nuevas, posiciones que se acercan, páginas que entran en el índice.
Si vas a empezar un proyecto así, lo que ordena estos noventa días es una revisión previa que diga qué está frenando y en qué orden se arregla. Es exactamente lo que entrego en una auditoría SEO.
La primera llamada no cuesta nada y suele bastar para saber si tiene arreglo. Si tu caso no es para mí, te lo digo.