SEO local
Fotos de tu negocio en Google: cuáles suben las llamadas
Qué fotos poner en la ficha de Google de tu negocio, en qué orden, cuáles restan y por qué las de banco de imágenes hacen más mal que bien. Y cómo medirlo.
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- Publicado
- Jesús Iturbide consultor SEO
- Cómo reviso estos artículos

En corto
En una ficha de Google las fotos hacen el trabajo que en una web hace el texto: deciden si te llaman a ti o al siguiente. Las que funcionan son las reales y reconocibles — la fachada tal como se ve desde la calle, el equipo, el trabajo terminado y el antes y después. Las de banco de imágenes restan porque se reconocen al instante, y una ficha sin fotos parece un negocio cerrado.
Dos peleas distintas
El mapa
- Dónde está quien busca
- Tu ficha de empresa
- Reseñas y respuestas
- Categoría y horario
Los resultados normales
- Lo que dice tu web
- Quién te enlaza
- Cómo está construida
- Qué responde cada página
Cuando alguien mira una ficha de Google, mira poco tiempo y mira sobre todo dos cosas: la nota de las reseñas y las fotos. El texto de la descripción casi nadie lo lee.
Eso convierte a las fotos de la ficha de Google de un negocio en la parte más rentable de la ficha, y en la que menos atención recibe.
Por qué importan más de lo que parece
Una ficha sin fotos, o con dos fotos borrosas de hace cinco años, transmite lo mismo que un local con la persiana medio bajada: da la impresión de que quizá ya no exista.
Y hay un efecto práctico: quien busca un servicio suele comparar dos o tres fichas seguidas. Compara con lo que ve, no con lo que sabe, porque no sabe nada de ninguno de los tres. Las fotos son lo único que distingue tres fichas con la misma nota.
Las cinco fotos que funcionan
La fachada, la más útil y la más descuidada
Parece poco atractiva y es la que más problemas evita: la de quien da tres vueltas a la manzana, no reconoce nada y se va. Se hace desde la acera de enfrente, a la hora en que la luz da en el rótulo, y sin coches delante si se puede.
Si el local ha cambiado de rótulo, de color o de puerta, la foto de la fachada tiene que cambiar el mismo día. Es la primera que se compara con la realidad.
El antes y después, con dos condiciones
Funciona especialmente bien en reformas, limpieza, jardinería, chapa y pintura, y en cualquier oficio donde el resultado se vea. Con dos condiciones: que sea el mismo sitio y el mismo encuadre. Un antes gris y un después con otra luz y otro ángulo se lee como truco, y quien lo lee como truco desconfía de todo lo demás.
Las que restan
Suben o restan, en una tabla
| Foto | Efecto | Por qué |
|---|---|---|
| Fachada desde la calle | Sube | Quien va a ir la reconoce |
| Interior real, con luz | Sube | Quien va a entrar sabe a dónde entra |
| El equipo o tú | Sube | Una cara es lo único distinto entre tres fichas iguales |
| Trabajo terminado, propio | Sube | Ver algo hecho convence más que decirlo |
| Antes y después, mismo encuadre | Sube | Enseña el resultado sin trucos |
| Banco de imágenes | Resta | Se reconoce y pone en duda todo lo demás |
| Collage con texto | Resta | No es una foto: es un cartel |
| Oscura, movida o de hace años | Resta | Parece un negocio descuidado o cerrado |
El orden y la cantidad
Google elige qué foto muestra primero, pero le da peso a las más recientes y a las que la gente mira. Subir fotos nuevas cada cierto tiempo mantiene la ficha viva y es una de las pocas señales de actividad que dependen solo de ti.
Una decena de fotos buenas rinde más que cuarenta mediocres. Si vas a subir una tanda, que cubra las cinco de arriba. Súbelas desde el sitio si puedes y sin editarlas de forma agresiva: las hechas en el propio local con el teléfono llevan información de contexto que las descargadas no tienen.
Las fotos de los clientes
Cualquiera puede añadir fotos a tu ficha, y suelen ser las que más se ven porque a menudo son las más recientes.
No puedes elegirlas, pero puedes influir: cuando un cliente queda contento y te lo dice, pedirle que suba una foto junto con la reseña es tan fácil como pedirle la reseña sola. Y si aparece una foto que no corresponde a tu negocio o vulnera las normas, se puede reportar. No es inmediato, pero funciona.
Cómo hacerlas sin fotógrafo
Limpia el objetivo del teléfono
Es la causa de la mitad de las fotos borrosas de las fichas. Un paño y diez segundos.
Busca la luz natural
La fachada a la hora en que el sol da en el rótulo; el interior con las persianas subidas y sin flash. Nada de fotos de noche salvo que el negocio sea de noche.
Ordena lo justo, no escenifiques
Quita lo que estorba, deja lo que es. Un taller impoluto no parece un taller.
Haz tres versiones de cada una y quédate con una
Distinto encuadre, distinta distancia. Elige la que se entiende en un segundo, que es lo que dura una mirada en la ficha.
Súbelas desde el local, sin filtros
Con la ubicación activada. Y apunta la fecha: dentro de un año conviene renovar la fachada y el interior si han cambiado.
Las fotos las haces tú, que conoces el local; aquí, lo que hago como consultor SEO es decirte cuáles faltan y mirar en las estadísticas si han servido.
Cómo saber si están sirviendo
En las estadísticas del perfil tienes cuántas veces se han visto tus fotos y cuántas acciones, llamadas, rutas y visitas a la web, salieron de la ficha. Sube una tanda buena y mira esos números un mes después. Es de los pocos cambios en SEO local cuyo efecto se ve rápido.
Por eso es un buen sitio para empezar cuando hay poco tiempo y poco presupuesto: una tarde de fotos y un mes de espera dan un dato claro. Si la ficha está bien y las llamadas no llegan, el problema está en otra parte de la cadena, y eso ya se mira entero.
Qué subir y qué no
Un caso: la ficha que parecía cerrada
Preguntas frecuentes
¿Cuántas fotos tengo que subir?
Una decena de fotos buenas rinde más que cuarenta mediocres. Lo que importa es que cubran lo que la gente mira: fachada, interior, equipo, trabajo terminado y el detalle que te distingue. Después, dos o tres nuevas cada mes o dos, porque Google da peso a las recientes y una ficha con fotos viejas parece un negocio parado.
¿Puedo elegir cuál sale primero?
Puedes marcar una foto de portada y un logotipo, pero Google decide qué enseña en cada búsqueda, y da peso a las recientes y a las que la gente mira más. Lo que sí controlas es no tener ninguna mala: si todas son buenas, la que elija Google también lo será. Y las de los clientes salen igualmente.
¿Qué hago con una foto que subió un cliente y no me gusta?
Si es una foto real de tu negocio, aunque no te favorezca, no se puede quitar: es su experiencia y Google la respeta. Si no corresponde a tu negocio, es ofensiva o vulnera las normas, se puede reportar desde la propia foto, y funciona. La mejor defensa es tener tantas fotos buenas que las malas se pierdan.
¿Hace falta un fotógrafo?
Para la ficha, no: hace falta luz natural, un teléfono reciente, limpiar el objetivo y hacerlas desde el propio local, sin filtros. Un fotógrafo tiene sentido para la web, donde una foto grande de cabecera vale la inversión. En la ficha, una foto real y clara hecha con el móvil gana a una de estudio que no parece tuya.
¿Las fotos ayudan a salir en el mapa?
No directamente: la posición en el mapa la deciden la categoría, la distancia, las reseñas y que la ficha esté completa y activa. Las fotos hacen otra cosa, que es decidir a quién llama la gente entre los tres que ve. Y subir fotos con regularidad es una de las señales de actividad que mantienen la ficha viva.
Si tu ficha está bien pero las llamadas no llegan, el problema está en otra parte de la cadena, y eso se mira entero en el SEO para empresas. Las fotos son una parte de la guía de la ficha de empresa en Google; la otra son las reseñas, y cómo conseguirlas sin pedirlas mal. Y si el problema es que ni siquiera apareces, por qué tu negocio de Navarra no sale en el mapa y qué decide a quién le sale tu negocio al buscar cerca.
Si te está pasando
La primera llamada no cuesta nada y suele bastar para saber si tiene arreglo. Si tu caso no es para mí, te lo digo.





