Los plugins de WordPress que se pisan entre sí en SEO
Dos plugins poniendo canónicas, tres generando sitemaps y uno reescribiendo el marcado: lo que parece un problema de Google suele ser una pelea entre plugins.
En un WordPress con años, es habitual que varios plugins hagan lo mismo a la vez: dos ponen etiqueta canónica, tres generan sitemap, dos añaden datos estructurados y uno reescribe los títulos que puso otro. El resultado son señales contradictorias que parecen un misterio del buscador y son una pelea interna que se resuelve eligiendo.
Es de los diagnósticos que más satisfacción dan, porque el síntoma parece inexplicable y la causa está a la vista en cuanto se mira el código de una página.
Los conflictos entre plugins de SEO en WordPress no producen errores ni avisos: producen webs que se comportan de forma rara y para las que nadie encuentra explicación.
Los conflictos más frecuentes
| Qué se duplica | Quién suele hacerlo | Síntoma |
|---|---|---|
| Etiqueta canónica | Plugin de SEO, tema y plugin de caché | La web declara dos versiones buenas distintas |
| Sitemap | Plugin de SEO, WordPress y un plugin específico | Tres sitemaps con contenidos distintos |
| Título y descripción | Plugin de SEO y tema con sus propios campos | En el resultado sale un título que nadie escribió |
| Datos estructurados | Plugin de SEO, tema y plugins de FAQ o reseñas | Marcado duplicado y a veces contradictorio |
| Redirecciones | Plugin de redirecciones, el de SEO y el servidor | Cadenas de saltos y reglas que se anulan |
| Optimización de imágenes | Dos plugins comprimiendo lo mismo | Imágenes degradadas dos veces |
Por qué acaban conviviendo
Nadie instala dos plugins para hacer lo mismo a propósito. Pasa porque cambia la persona que lleva la web, porque el tema ya traía funciones de SEO que nadie desactivó, porque se probó una alternativa y no se desinstaló la anterior, o porque un plugin de otra cosa incluye funciones que se solapan sin avisar.
Y como ninguno da error, la convivencia puede durar años. El síntoma aparece más tarde y en otro sitio: páginas que no se indexan, títulos que no son los que se escribieron, marcado que da avisos.
Cómo se detecta
Abre el código fuente de una página
Y busca cuántas etiquetas canónicas hay. Debe haber una. Si hay dos, ya tienes el diagnóstico.
Haz lo mismo con el título y la descripción
Dos bloques de descripción es el mismo problema.
Busca los sitemaps
Prueba las rutas habituales: si responden varias con contenidos distintos, hay más de uno activo.
Comprueba los datos estructurados
Con la herramienta oficial: si aparece el mismo tipo dos veces, hay dos generadores.
Revisa la lista de plugins con criterio
Buscando funciones solapadas, no solo nombres: muchos plugins hacen SEO sin llamarse así.
Mira las opciones del tema
Muchos temas comerciales traen su propia sección de SEO activada por defecto.
Cómo se resuelve
La regla es una sola: una función, un responsable. Se elige quién pone las canónicas, quién genera el sitemap, quién escribe títulos y descripciones, quién hace el marcado y quién gestiona las redirecciones, y se desactiva esa función en todos los demás.
No siempre hay que desinstalar: casi todos los plugins permiten apagar funciones concretas. Lo importante es que quede escrito quién hace qué, porque si no, el siguiente cambio lo vuelve a romper.
El orden seguro para tocarlo
Los plugins que hacen SEO sin decirlo
El caso del multiidioma
Merece mención aparte porque es donde más lío se genera. Los plugins de idiomas gestionan canónicas, declaraciones de idioma y a veces sitemaps, y cuando conviven con un plugin de SEO que hace lo mismo, el resultado suele ser que las versiones de cada idioma compiten entre sí o se declaran mal.
Si tu web es multiidioma y notas que una versión no aparece, este es el primer sitio donde mirar, antes que en el contenido.
Cuántos plugins son demasiados
Un caso: dos canónicas durante dos años
La documentación que evita que vuelva a pasar
Arreglarlo una vez es la parte fácil. Lo difícil es que siga arreglado dentro de dos años, cuando ya no esté quien lo ordenó y alguien instale un plugin nuevo con buena intención.
Lo que funciona es un documento corto, de una página, guardado donde se guarden las cosas del proyecto y no en el correo de nadie. Dice quién es el responsable de cada función: qué plugin pone las canónicas, cuál genera el sitemap, cuál escribe títulos y descripciones, cuál gestiona el marcado y cuál las redirecciones. Y añade una lista de lo que está desactivado a propósito, con el motivo, porque si no, alguien lo volverá a encender pensando que está mal configurado.
Con eso, la revisión después de instalar cualquier plugin nuevo se convierte en un minuto: se abre el código de una página, se cuenta que sigue habiendo una sola canónica y un solo título, y se comprueba que el recién llegado no ha activado por su cuenta ninguna de las funciones reservadas.
Es el tipo de documentación que nadie escribe porque parece innecesaria y que ahorra exactamente el mismo problema cada dos años.
Qué mediría
Cuántas etiquetas canónicas, cuántos títulos y cuántos bloques de datos estructurados hay en el código de una página de cada tipo. Deben ser uno, uno y los que hayas decidido. Es una comprobación de cinco minutos que conviene repetir después de cada instalación o actualización importante.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si dos plugins se están pisando?
Abriendo el código fuente de una página y contando: debe haber una sola etiqueta canónica, un solo título y una sola descripción. Si hay dos, ya tienes el diagnóstico. Lo mismo con los sitemaps, probando las rutas habituales, y con los datos estructurados, con la herramienta oficial.
¿Por qué acaban conviviendo?
Nadie lo hace a propósito: pasa al cambiar la persona que lleva la web, porque el tema traía funciones de SEO que nadie desactivó, porque se probó una alternativa sin desinstalar la anterior, o porque un plugin de otra cosa incluye funciones que se solapan sin avisar.
¿Cómo se resuelve?
Con una regla: una función, un responsable. Se elige quién pone las canónicas, quién genera el sitemap, quién escribe títulos, quién hace el marcado y quién gestiona redirecciones, y se desactiva esa función en los demás. Casi siempre se puede apagar la función sin desinstalar el plugin.
¿Puedo desinstalar el plugin de SEO antiguo sin más?
No: algunos borran sus datos al desinstalarse, y los títulos y descripciones personalizados escritos durante años pueden desaparecer. Primero se migran los datos al nuevo, se comprueba que están, y solo después se desinstala el anterior. Con copia de seguridad completa antes de empezar.
¿Los plugins que no son de SEO también interfieren?
Con frecuencia: plugins de caché que reescriben el marcado, constructores con sus propios campos de título, plugins de reseñas o de preguntas frecuentes que añaden datos estructurados, y los de multiidioma, que gestionan canónicas. La revisión hay que hacerla por lo que escribe cada uno, no por su nombre.
Revisar qué escribe cada plugin y dejar una sola configuración coherente es trabajo de SEO para WordPress; la parte de canónicas, sitemaps e indexación, de SEO técnico. Si tu web pierde páginas del índice sin motivo aparente, empieza por cómo saber si Google tiene indexada tu web y por qué tu web no aparece en Google: las siete causas que más veo. El repaso completo, en una auditoría SEO.
La primera llamada no cuesta nada y suele bastar para saber si tiene arreglo. Si tu caso no es para mí, te lo digo.