Academias: la búsqueda de septiembre y la de exámenes
Dos búsquedas con ritmo distinto: la familia que organiza el curso en septiembre y el alumno que busca repaso antes del examen. Qué página necesita cada una.
Una academia vive de dos búsquedas que no se parecen: la de septiembre, que hace la familia con calma y por asignatura y curso, y la de exámenes, que hace el propio alumno con prisa y busca «clases de repaso», «intensivo» o «preparar selectividad». Ninguna se resuelve con una lista de asignaturas: hace falta una página por asignatura y nivel, otra por examen y una ficha de Google con horario real y un teléfono que se coja.
«Academia» a secas no dice nada: hay academias de inglés, de peluquería, de baile, de oposiciones y de matemáticas. La primera decisión de la web es decir cuál eres en el título de la portada. La segunda es entender que tienes dos clientes que buscan en momentos distintos y de forma distinta.
La búsqueda de septiembre
La hace la familia, en las semanas antes y después de empezar el curso, con tiempo para comparar:
- «academia de refuerzo escolar» y el barrio o la ciudad
- «clases de matemáticas para bachillerato»
- «apoyo escolar ESO»
- «academia de física y química»
- «profesor particular de matemáticas», donde compites con las plataformas de clases particulares
Y la del adulto que decide en septiembre empezar algo: «academia de oposiciones de auxiliar administrativo», «preparar oposiciones de educación», «curso de contabilidad».
Esta búsqueda es de asignatura y nivel, o de oposición concreta. Quien busca compara horarios, grupo, precio y distancia, y decide en días.
La búsqueda de exámenes
La hace el alumno, y la hace con prisa. Aparece unas semanas antes de cada examen y desaparece después:
- «clases de repaso de matemáticas»
- «intensivo de selectividad»
- «preparar el examen de acceso a grado superior»
- «recuperar física en junio»
- «prueba de acceso a la universidad para mayores de 25 años»
Aquí no hay comparación larga. Se busca en el móvil, se mira quién tiene plaza, dónde está y cuánto cuesta, y se llama. La ficha de Google y el teléfono deciden más que la web. Pero la página del examen tiene que existir, porque es la que hace que salgas.
Dónde se pierde la academia
En una lista. La web típica tiene una página de «Clases» con todas las asignaturas y todos los cursos juntos, sin horario, sin precio y sin decir cuántos alumnos hay por grupo. La familia de septiembre no encuentra la respuesta a «matemáticas de segundo de bachillerato los martes por la tarde» y se va. El alumno de exámenes no encuentra «intensivo de selectividad» y tampoco.
La página de oposiciones falla de otra manera: dice «preparamos oposiciones» sin decir cuáles, y no dice si la convocatoria está publicada, prevista o pendiente. Es justo lo que el opositor quiere saber, y las academias online grandes suelen tenerlo al día.
Y la ficha de Google, con el horario de secretaría de hace dos cursos y un teléfono al que nadie contesta por la mañana, pierde la búsqueda de exámenes entera.
Las páginas que responden a cada búsqueda
Una por asignatura y nivel. Matemáticas de ESO, matemáticas de bachillerato, física, química, lengua, economía. En cada una: horarios reales, alumnos por grupo, quién da la clase (con nombre y formación), precio por mes o por bono, qué pasa si se falta a una clase, y si hay opción online. Es la página que gana septiembre.
Una por examen. Selectividad, acceso a grado medio y superior, mayores de 25 años, y las recuperaciones. Con fechas de los intensivos, plazas, precio y forma de reservar. Se publica una vez y se actualiza cada año en la misma URL: cada convocatoria le suma en lugar de empezar de cero.
Una por oposición. El cuerpo o la plaza, la administración que convoca, el estado de la convocatoria con la fecha de la última revisión, el temario que se cubre y cómo es la preparación: grupo, ritmo, simulacros. Contra las academias nacionales online, lo que gana es la convocatoria de tu comunidad y el grupo presencial.
El diagnóstico. La familia busca su problema antes que la solución: «mi hijo suspende matemáticas en segundo de ESO», «no entiende la física». Un artículo que explique qué suele pasar en ese curso y qué se puede hacer trae a esa familia a la página de la asignatura.
Ordenar la academia en páginas que respondan a cada una de esas búsquedas, con la ficha y el teléfono listos para la temporada de exámenes, es lo que se trabaja en el SEO para empresas.
Por dónde empezar
- Escribe en la portada qué academia eres y de qué, en la primera línea.
- Divide la página de «Clases» en una por asignatura y nivel, con horario, grupo, profesor y precio. Empieza por las tres que más alumnos traen.
- Publica ya la página de cada examen que preparas, aunque falten meses: tiene que estar colocada cuando llegue la prisa.
- Actualiza la ficha de Google: horario de secretaría real, un teléfono que se coja y la categoría correcta.
- Pon en cada página de oposición el estado de la convocatoria y la fecha en que lo revisaste.
La primera llamada no cuesta nada y suele bastar para saber si tiene arreglo. Si tu caso no es para mí, te lo digo.