¿Cómo consigo enlaces sin pagar por ellos?
Un enlace vale cuando lo ponen porque interesa lo que hay al otro lado. Cinco vías que funcionan en un negocio pequeño, y por qué la primera casi nadie la usa.
Un enlace vale cuando alguien lo pone porque le interesa lo que hay al otro lado. Para un negocio pequeño las vías que funcionan son cinco: aparecer donde ya se te menciona, los sitios de tu sector y tu zona, publicar un dato que nadie más tenga, las relaciones que ya existen y colaborar donde encaje. Comprar enlaces es rápido, dura poco y trae riesgo.
Primero la respuesta corta: se consiguen dando a alguien una razón para enlazarte. No hay atajo que no traiga riesgo, y el atajo que todo el mundo conoce, pagar por enlaces, es exactamente lo que las guías de Google prohíben.
La respuesta larga es que hay cinco vías que sí funcionan para un negocio pequeño, y la primera es la que casi nadie usa porque parece demasiado sencilla.
Las menciones que ya tienes y no llevan enlace
Alguien te ha nombrado en un artículo, en una nota de prensa, en el listado de un evento o en la web de un proveedor, y no puso el enlace. Pasa constantemente, y es la vía más rápida y la que menos incomodidad genera.
Busca tu nombre y el de tu empresa entre comillas
En Google, con las variantes: con y sin la forma jurídica, con el nombre del dueño, con el nombre comercial antiguo si lo hubo.
Mira los resultados uno a uno
Cada mención sin enlace es una oportunidad. Apúntalas con la dirección de la página y el correo de contacto del sitio.
Escribe un correo de tres líneas
«Gracias por citarnos en el artículo sobre X. ¿Podríais añadir el enlace a nuestra web? Es este.» Nada más: no estás pidiendo un favor, estás completando algo que ya escribieron.
Repite cada trimestre
Las menciones nuevas aparecen solas: una entrevista, un evento, un listado. Una alerta con tu nombre te avisa sin buscar.
Se acepta más de lo que parece. Empieza por aquí.
Los sitios de tu sector y de tu zona
Asociaciones profesionales, cámaras de comercio, colegios profesionales, agrupaciones de comerciantes, la web del ayuntamiento donde tienes el local, el directorio de la denominación de origen si vendes producto. Muchos tienen un listado de miembros con enlace, y muchos lo tienen desactualizado o incompleto.
No es un truco: si perteneces a esa asociación, tu sitio en ese listado es legítimo. Y son enlaces de los que cuentan, porque vienen de sitios que un buscador reconoce como relevantes para tu actividad y para tu zona.
Revisa también los proveedores con los que trabajas. Los fabricantes suelen tener una página de distribuidores oficiales o instaladores autorizados, y estar ahí es tan legítimo como el listado de la asociación.
Publicar un dato que no tenga nadie más
Esta es la que más trabajo cuesta y la única que puede traer enlaces durante años.
No hace falta un estudio universitario. Hace falta algo que tú sepas y los demás no: cuánto han subido los precios de tu sector en tu provincia, qué pasa con los plazos de un trámite concreto, cuántos de tus clientes se encuentran con el mismo problema. Un dato propio, con el método explicado y una fecha, es exactamente lo que un periodista local o un blog del sector necesita para escribir su pieza. Y cuando lo usan, citan.
La condición es que sea verificable. Un dato inventado se descubre y cuesta la credibilidad, que vale mucho más que el enlace.
Las relaciones que ya existen
Tu gestoría, tu proveedor de material, el estudio que te hizo el diseño, el cliente al que le fue bien. Nadie de esa lista es un extraño, y a casi todos les viene bien un caso, un testimonio o una colaboración escrita.
La fórmula que funciona: ofrece algo primero. Escríbele un testimonio a tu proveedor. Publica el caso de un trabajo bien hecho nombrando a quien colaboró. En bastantes ocasiones el enlace llega solo, y cuando no llega, pedirlo después es una conversación normal en vez de un correo frío.
Colaborar donde encaje de verdad
Escribir en el blog de otro, dar una charla que se publica, participar en una guía del sector. Aquí la clave es la palabra encaje: un artículo tuyo sobre tu oficio en un sitio de tu oficio es una colaboración; el mismo artículo en un blog genérico que publica de todo es un enlace comprado con otro nombre, y se nota.
Si el sitio publica de fontanería, de criptomonedas y de casinos en la misma semana, ese enlace no te va a ayudar y puede perjudicarte.
Las cinco vías, comparadas
| Vía | Esfuerzo | Cuándo se nota | Cuánto dura | Riesgo |
|---|---|---|---|---|
| Menciones sin enlace | Una tarde | Semanas | Años | Ninguno |
| Sector y zona | Unas horas al trimestre | Un trimestre | Mientras seas miembro | Ninguno |
| Un dato propio | Días de trabajo | Meses | Años, si se actualiza | Que el dato sea flojo |
| Relaciones que existen | Conversaciones | Meses | Años | Ninguno |
| Colaborar donde encaje | Escribir bien | Un trimestre | Años | Elegir mal el sitio |
| Comprar enlaces | Dinero | Semanas | Poco | Alto y creciente |
Lo que no recomiendo, y por qué
Los intercambios masivos. «Yo te enlazo y tú me enlazas» entre dos webs sin relación es exactamente lo que parece, y se reconoce igual que la compra.
Los directorios de enlaces. Los que existen solo para alojar enlaces no aportan nada desde hace más de una década. Distinto es un directorio real del sector donde tus clientes miran de verdad.
Los comentarios en blogs con la web en la firma. Se marcan como no seguidos por defecto en casi todas partes. Es tiempo perdido y, si se hace en masa, un aviso.
Cómo distinguir un enlace que suma de uno que resta
La prueba más sencilla: si el enlace trae a alguien que puede llamarte, suma. Si solo existe para que lo cuente un robot, tarde o temprano el robot lo descuenta.
Cuántos hacen falta
Para un negocio local, veinte enlaces buenos de sitios de su zona y de su sector hacen más que doscientos de sitios genéricos. La comparación útil no es contra un ideal: es contra quien sale antes que tú.
Menos de los que crees, y de mejor calidad. Mira quién enlaza a los tres que aparecen por encima de ti en las búsquedas que te importan, y verás enseguida si estás lejos o cerca. Casi siempre son la asociación del sector, dos o tres proveedores, un medio local y algún directorio real: nada que no puedas conseguir con las vías de arriba en un par de trimestres.
Y se nota antes en las búsquedas donde ya estabas cerca de la primera página que en las que estabas lejos. Por eso el orden es primero el contenido y después los enlaces: un enlace que apunta a una página que no responde a nada no la sube.
Un caso: los enlaces que ya estaban ahí
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda esto en notarse?
Meses, no días. Un enlace suelto no mueve nada al día siguiente; un conjunto coherente de enlaces del sector y de la zona se nota en un trimestre o dos, y se nota más en las búsquedas donde estabas cerca de la primera página que en las que estabas lejos. La paciencia forma parte del método.
¿Los enlaces de redes sociales cuentan?
No como enlaces, porque casi todas las redes los marcan como no seguidos y el buscador no les traslada nada. Cuentan de forma indirecta: traen gente, y parte de esa gente tiene web y enlaza desde ella. Publicar en redes es una forma de que te vean quienes sí pueden enlazarte.
Me han ofrecido enlaces en medios conocidos por un precio
Es publicidad, y como publicidad puede tener sentido si ese medio trae lectores que son tus clientes. Como estrategia de posicionamiento es lo que las guías de Google llaman un esquema de enlaces, y el medio que te lo vende se lo vende a otros cincuenta: acabas en un patrón fácil de detectar.
¿Sirve de algo pedir enlaces por correo a desconocidos?
Muy poco, y cada vez menos: es el correo que todo el mundo recibe y nadie contesta. Funciona cuando hay una razón concreta que el otro reconoce al instante: te ha mencionado sin enlace, tiene un listado desactualizado del que formas parte, o publicaste un dato que le sirve. Sin esa razón, es ruido.
¿Puede perjudicarme un enlace malo que yo no he pedido?
Casi nunca. Google dice que ignora los enlaces que no controlas, y en la práctica un negocio pequeño no recibe ataques de enlaces. Lo que sí perjudica es el patrón que creas tú: decenas de enlaces comprados en sitios que enlazan a cualquiera. Lo que llega solo se deja; lo que se compra es lo que pesa.
Si quieres saber qué enlaces tienes ya y cuáles tiene quien sale por encima de ti, es una de las partes de una auditoría SEO. Para entender qué miden los enlaces y qué no, qué es la autoridad de dominio y cuánto deberías fiarte de ella. Para elegir directorios que sumen, directorios locales de Navarra: cuáles suman y cuáles son ruido, y para el diagnóstico completo, por qué tu competencia aparece antes que tú.
La primera llamada no cuesta nada y suele bastar para saber si tiene arreglo. Si tu caso no es para mí, te lo digo.