Cómo hacer una migración de dominio sin perder tráfico
Se pierde algo casi siempre, pero se pierde mucho menos con un mapa de redirecciones uno a uno y sin tocar el contenido el mismo día. El orden completo.
Un cambio de dominio bien hecho pierde poco y se recupera en semanas; mal hecho puede costar la mitad del tráfico durante meses. La diferencia está en tres cosas: un mapa de redirecciones dirección a dirección, no cambiar el contenido y el diseño el mismo día, y avisar al buscador con la herramienta de cambio de dirección.
Qué se rompe en una migración
- Web antigua
/servicios-seo301 · web nueva/servicios/seo/ - Web antigua
/blog/post-1301 · web nueva/blog/post-1/ - Web antigua
/contacto-2301 · web nueva/contacto/
Sin ese mapa una a una, los años de autoridad de cada URL se quedan por el camino en una tarde.
Cambiar de dominio es de las operaciones más delicadas que se pueden hacer con una web, y también de las que más veces se hacen deprisa, un viernes por la tarde, porque «solo es apuntar el dominio nuevo».
Cambiar de dominio sin perder SEO es posible, y el orden de los pasos importa tanto como los pasos.
Antes de tocar nada
Inventario completo de direcciones
Del sitemap, del gestor, de Search Console y de la analítica. Todas, incluidas las que ya redirigían.
Marca las que importan
Las que traen visitas, las que tienen enlaces de fuera y las que se comparten. Esas no pueden fallar.
Haz el mapa uno a uno
Cada dirección vieja con su equivalente nueva. Si algo no tiene equivalente, decide a qué se parece más.
Guarda una foto del antes
Posiciones, tráfico e indexación de las últimas semanas: es tu punto de comparación.
Prepara el sitio nuevo entero
Con el contenido ya migrado y comprobado, sin que sea accesible todavía para buscadores.
Elige el día
Un martes por la mañana en temporada baja, con gente disponible los días siguientes. Nunca un viernes.
La regla de oro
No se cambia el dominio y el contenido a la vez. Si cambias las dos cosas y el tráfico cae, no sabrás si es por la migración o porque el contenido nuevo funciona peor, y no podrás corregir a ciegas. Primero se muda tal cual, se estabiliza, y después se mejora.
Lo mismo con el rediseño, la reestructuración de menús y el cambio de gestor: cada cosa a su tiempo, aunque se tarde más. Es la diferencia entre poder diagnosticar y no poder.
El día de la migración
Lo que se rompe con más frecuencia
| Error | Consecuencia | Cómo evitarlo |
|---|---|---|
| Redirigir todo a la portada | No traslada nada y pierde a quien llega | Mapa uno a uno, siempre |
| Redirecciones temporales | El dominio viejo sigue siendo el bueno | Permanentes en todos los casos |
| Cadenas de saltos | Se diluye y se rastrea peor | Cada origen al destino final, directo |
| Enlaces internos al dominio viejo | La web se enlaza a sí misma pasando por redirecciones | Buscar y reemplazar antes de publicar |
| Canónicas apuntando al viejo | Se declara que la versión buena es la que ya no existe | Revisar el código de tres páginas |
| Dejar caducar el dominio viejo | Se pierde de golpe todo lo que llegaba por ahí | Renovarlo durante años |
Las semanas siguientes
Cuándo merece la pena cambiar de dominio
Un caso: el mapa que salvó la migración
Todo lo que hay que mudar además de la web
Un dominio no vive solo en el servidor: está escrito en decenas de sitios que nadie recuerda hasta que dejan de funcionar.
Y una advertencia sobre el correo, que es donde más ruido genera una migración mal cerrada: si las direcciones antiguas dejan de recibir, los clientes que escriban a la dirección de siempre no recibirán ni un rebote útil, y tú no sabrás nunca que escribieron.
Qué mediría
Semana a semana, las páginas indexadas del dominio nuevo y las impresiones de tus veinte consultas principales. Y en el informe de páginas, cuántas direcciones viejas siguen apareciendo como error: cada una es una redirección que falta y un poco de trabajo tirado.
Conviene además mirar el dominio antiguo como propiedad aparte durante unos meses: ahí se ve cuánta gente sigue llegando por las direcciones viejas y desde dónde, y es lo que dice cuándo se puede bajar la guardia. Mientras ese número siga siendo apreciable, las redirecciones no son un resto histórico: son parte activa del tráfico, y el dominio viejo hay que seguir renovándolo sin discusión, cueste lo que cueste al año, porque perderlo es perder de golpe todo lo que entra por ahí.
Y una recomendación sobre el equipo, porque una migración se tuerce casi siempre por coordinación y no por técnica: que haya una sola persona responsable de la lista de comprobación y que esa persona esté disponible los tres días siguientes. En las migraciones que he visto salir mal, el patrón se repite: se publicó un viernes, quien lo hizo se fue de vacaciones y el problema se detectó diez días después. La parte técnica se puede planificar; la disponibilidad de quien tiene que corregir, también.
Preguntas frecuentes
¿Se pierde tráfico al cambiar de dominio?
Es habitual perder algo las primeras semanas mientras el buscador procesa el cambio, y lo esperable es recuperarse en varias semanas y llegar a un nivel parecido en dos o tres meses. Lo que no es normal es seguir a la mitad a los tres meses: eso indica redirecciones que faltan o mal hechas.
¿Puedo redirigir todo a la portada del dominio nuevo?
Es el error más caro de todos: no traslada lo acumulado y deja perdido a quien buscaba algo concreto. Hace falta un mapa uno a uno, con cada dirección vieja apuntando a su equivalente nueva, permanente y directa al destino final, sin cadenas de saltos por el camino.
¿Puedo aprovechar para rediseñar y reorganizar?
No a la vez. Si cambias dominio y contenido el mismo día y el tráfico cae, no sabrás si es por la mudanza o porque lo nuevo funciona peor, y corregirás a ciegas. Primero se muda tal cual, se estabiliza durante unas semanas, y después se mejora, que además permite medir cada cosa.
¿Cuánto tiempo mantengo el dominio viejo?
Años, no meses: los enlaces antiguos, los correos, los documentos y los marcadores siguen existiendo mucho tiempo. El dominio viejo se renueva y sus redirecciones se mantienen vivas. Dejarlo caducar significa perder de golpe todo lo que seguía llegando por ahí.
¿Hay que avisar a Google?
Sí: existe una herramienta de cambio de dirección en Search Console y conviene usarla, con las dos propiedades verificadas. No sustituye a las redirecciones ni al sitemap actualizado, pero acelera el proceso y evita parte de la incertidumbre de las primeras semanas.
Un cambio de dominio lo acompaño en SEO técnico desde el mapa de redirecciones hasta la vigilancia de las semanas siguientes. Si antes quieres saber de qué punto partes, una auditoría SEO lo deja por escrito. El panorama completo de lo que se rompe al mover una web está en migraciones SEO: qué se rompe al cambiar de web y cómo se recupera, y si aún estás decidiendo, rehacer la web o arreglar la que tienes. Para vigilar la indexación durante el proceso, cómo saber si Google tiene indexada tu web.
La primera llamada no cuesta nada y suele bastar para saber si tiene arreglo. Si tu caso no es para mí, te lo digo.
