Cómo medir cuántas llamadas te trae la web de verdad
Las cuatro formas de saber cuántas llamadas genera tu web, de la más sencilla a la más precisa, y cuál compensa según el tamaño del negocio y lo que se juega.
Hay cuatro formas de medir las llamadas que trae la web, en orden de coste: preguntar «¿cómo nos has encontrado?», contar los clics en el enlace del teléfono, mirar las llamadas que registra la ficha de Google, y usar un número distinto para la web. Para la mayoría de negocios pequeños, las dos primeras bastan y no cuestan nada; el número dedicado solo compensa cuando hay volumen suficiente para decidir con él.
En los negocios que trabajan por teléfono, casi todo el retorno de la web llega por una vía que la analítica no ve: alguien busca, entra, mira, coge el móvil y llama. En la web eso aparece como una visita más, igual que la de quien entró por error.
Por eso tantos negocios tienen la sensación de que «la web no sirve»: sirve, pero no se está midiendo lo que hace. Medir llamadas desde la web es lo que separa esa sensación de un dato.
Por qué la analítica no ve las llamadas
La herramienta de analítica registra lo que pasa dentro del navegador: páginas vistas, tiempo, clics. Una llamada pasa fuera. Quien lee el número en la pantalla del ordenador y marca en el móvil no deja ningún rastro, y quien pulsa el enlace del teléfono en el móvil deja un clic, que no es lo mismo que una llamada atendida.
Así que el dato que más importa en un negocio de servicios es justo el que la herramienta por defecto no da. Hay que ir a buscarlo, y hay cuatro sitios donde buscarlo.
Preguntar: gratis y sorprendentemente fiable
«¿Cómo nos has encontrado?», anotado en una libreta o en una casilla del programa de gestión.
No es exacto, la gente no siempre recuerda, pero da un orden de magnitud que suele ser suficiente para decidir. Y capta algo que ninguna herramienta ve: el boca a boca, que en un negocio local pesa mucho y que si no se pregunta se atribuye a la web o a nada.
Para que funcione hace falta una sola cosa: que la pregunta se haga siempre, no cuando uno se acuerda. Con cincuenta respuestas seguidas ya sabes de dónde vienes.
Contar los clics en el teléfono
Si el teléfono de tu web es un enlace de llamada, y debería serlo, para que en el móvil se pueda pulsar, se puede registrar cada vez que alguien lo pulsa.
En la herramienta de analítica es un evento de los que vienen configurados de serie en la mayoría de instalaciones actuales. Te dirá cuántos clics hubo, desde qué página y desde qué tipo de dispositivo.
Lo es porque te dice qué páginas provocan las llamadas. Y esa información cambia decisiones: si el 70 % de los clics sale de un artículo del blog, ya sabes qué contenido está trabajando y cuál es adorno.
Las llamadas de la ficha de Google
En las estadísticas de tu perfil de empresa aparecen las llamadas hechas desde la ficha. Es un dato limpio y no requiere configurar nada: ya está ahí, y casi nadie lo mira.
Ojo con lo que mide: son las llamadas desde el mapa, no desde tu web. Es justo lo que sirve para separar las dos peleas, si tu negocio vive del mapa o de los resultados normales, y decidir dónde invertir. Si el mapa trae el 80 % de las llamadas, la ficha va antes que el blog.
Un número distinto para la web
Consiste en mostrar un número de teléfono diferente en la web, que desvía a tu línea de siempre. Todo lo que entre por ahí viene de la web, sin ambigüedad.
Hay un detalle que a menudo se pasa por alto: si el número de la web es distinto del que tienes en la ficha de Google y en los directorios, estás rompiendo la coherencia de datos que sí influye en el SEO local. Con un servicio serio esto se resuelve manteniendo el número principal en la ficha y mostrando el dedicado solo a quien llega por búsqueda, pero hay que resolverlo a propósito, no descubrirlo después.
Las cuatro formas, comparadas
| Forma | Coste | Qué mide | Qué no ve | Para quién |
|---|---|---|---|---|
| Preguntar | Cero | El origen con sus palabras, incluido el boca a boca | Lo que la gente no recuerda | Todos, siempre |
| Clics en el teléfono | Media hora de configuración | Intención de llamar y desde qué página | Escritorio, llamadas no atendidas | Cualquier web con teléfono pulsable |
| Estadísticas de la ficha | Cero | Llamadas desde el mapa | Las de la web | Negocios con ficha de Google |
| Número dedicado | Cuota mensual | Cada llamada de la web, con hora y duración | Nada, si está bien montado | Quien tiene volumen o invierte en publicidad |
Lo que yo montaría en un negocio local
Por orden, y parando donde deje de compensar.
La pregunta, siempre
Cuesta cero y capta lo que ninguna herramienta ve. Una hoja con cuatro columnas y la disciplina de rellenarla en cada llamada.
El clic en el teléfono medido
Para saber qué páginas provocan llamadas. Es la única forma de saber si el blog trabaja o adorna.
Las estadísticas de la ficha
Ya existen y solo hay que mirarlas una vez al mes. Dicen si el negocio vive del mapa o de la web.
El formulario como segunda vía
Ese sí se mide entero y deja un rastro con el que puedes trabajar después. No sustituye al teléfono: lo complementa.
El número dedicado, solo si los tres anteriores lo piden
Cuando el volumen justifica la cuota o cuando la publicidad exige saber qué canal paga. Antes, no.
Con esos pasos, un negocio pequeño sabe de sobra si la web está trayendo trabajo, y sabe desde qué páginas. Medir preguntando, contando clics y mirando la ficha antes de proponer cambios resume bien cómo trabajo como consultor SEO con un negocio que vive del teléfono.
El error de medir solo lo cómodo
Es habitual acabar midiendo los formularios porque son fáciles de contar, y concluir que la web genera poco. En un negocio donde la gente llama, el formulario puede ser una parte pequeña del retorno real.
Antes de decidir que algo no funciona, conviene asegurarse de estar mirando por donde entra el trabajo de verdad. He visto retirar páginas que traían la mitad de las llamadas porque «no generaban formularios», y ese error se paga durante meses.
Un apunte sobre consentimiento
Medir clics y visitas con una herramienta de analítica implica tratar datos, y eso exige el consentimiento previo. En la práctica significa dos cosas: que las etiquetas no deben cargarse hasta que la persona acepte, y que la política de cookies debe decir exactamente qué se activa.
No es un detalle formal: hacerlo mal expone a una sanción y, además, ensucia los datos. Preguntar por teléfono y mirar la ficha, en cambio, no necesitan ninguna cookie.
Cuándo compensa el número dedicado
Un caso: la web que «no servía»
Preguntas frecuentes
¿Un clic en el teléfono es una llamada?
No. Se pulsa sin querer, se cuelga antes de que suene o se llama y nadie contesta. El clic mide intención, no llamadas atendidas, y en escritorio casi nadie lo pulsa porque lee el número y marca en el móvil. Aun así es la métrica más útil de un negocio pequeño, porque dice qué páginas provocan la llamada.
¿Cuánto cuesta un número dedicado para la web?
Depende del proveedor, pero para un negocio local hablamos de una cuota mensual pequeña por número, más si se quiere que el número cambie según el origen de la visita. El coste no es el problema: lo es que solo compensa con volumen suficiente para decidir con esos datos, y con pocas llamadas al mes no cambia nada.
¿El número distinto de la web perjudica al SEO local?
Puede, si no se resuelve a propósito: la coherencia del teléfono entre la web, la ficha de Google y los directorios es una señal que sí cuenta en local. Con un servicio serio se mantiene el número principal en la ficha y se muestra el dedicado a quien llega por búsqueda. Hay que decidirlo antes, no descubrirlo después.
¿Necesito consentimiento de cookies para contar los clics en el teléfono?
Si lo cuentas con una herramienta de analítica que instala cookies o envía datos a terceros, sí: las etiquetas no deben cargarse hasta que la persona acepte, y la política de cookies debe decir qué se activa. Hacerlo mal expone a sanción y además ensucia los datos. Preguntar por teléfono, en cambio, no necesita ninguna cookie.
¿Y si la gente llama desde la ficha de Google y no desde la web?
Es lo normal en muchos negocios locales, y es justo lo que la estadística de la ficha te dice sin configurar nada. Separar las llamadas del mapa de las de la web sirve para saber dónde vive tu negocio y dónde invertir: si el mapa trae el ochenta por ciento, la ficha va antes que el blog.
Si quieres dejar montada la medición y saber qué páginas te están trayendo llamadas, es una de las cosas que se cierran dentro del SEO para empresas. Para el resto de la medición, cómo medir si el SEO está funcionando sin engañarte y Search Console explicado para quien no es técnico. Para las llamadas del mapa, la guía de la ficha de empresa en Google, y para entender qué visitas cuentan, qué es el tráfico orgánico y por qué importa más que las visitas.
La primera llamada no cuesta nada y suele bastar para saber si tiene arreglo. Si tu caso no es para mí, te lo digo.
