¿Cuántas veces debo repetir la palabra clave?
La densidad de palabras clave dejó de servir hace más de una década. Qué se mira ahora, dónde sí importa que aparezca la palabra y cómo saber si te has pasado.
Las que salgan escribiendo con naturalidad. La densidad de palabras clave es una métrica muerta desde hace más de una década: los buscadores entienden sinónimos y contexto. Donde sí importa que aparezca es en el título, el encabezado principal y las primeras líneas, y en cada sitio una vez basta.
Las que salgan al escribir con naturalidad. Y si al releer te suena forzado, es que has puesto de más.
La pregunta viene de una época en la que sí importaba: cuando los buscadores contaban repeticiones, había herramientas que calculaban el porcentaje ideal y se hablaba de densidades del dos o el tres por ciento. Eso lleva más de una década sin funcionar así.
Qué se mira ahora
Los buscadores entienden sinónimos, variantes y contexto. Un artículo sobre fugas de agua no necesita escribir «fontanero de urgencia» quince veces: necesita hablar de fugas, de cortes de agua, de averías nocturnas y de presupuestos, porque eso es lo que hace un texto que trata el tema de verdad.
De hecho, un texto que repite la misma expresión exacta una y otra vez suele estar peor escrito, y eso sí se nota: la gente lo abandona antes, y ese abandono es una señal que el buscador sí registra.
| Hace quince años | Hoy |
|---|---|
| Se contaban repeticiones | Se entiende el tema, con sinónimos y contexto |
| Había un porcentaje ideal | No hay ningún porcentaje |
| Repetir subía posiciones | Repetir hace el texto peor y la gente se va |
| «Fontanero Pamplona» diez veces funcionaba | Hablar de fugas, averías y presupuestos funciona |
| La herramienta daba una nota de densidad | La herramienta que da esa nota mide algo muerto |
Dónde sí importa que aparezca
No en cuántas veces, sino en qué sitios. Y en cada uno, una vez basta.
Si tienes que contar cuántas veces aparece una palabra en tu texto, ya vas por mal camino. Un texto que trata su tema de verdad la contiene sin que nadie la cuente.
El mismo párrafo, escrito de las dos maneras
Se entiende mejor con un ejemplo que con una regla.
Escrito para contar: «Somos fontaneros en Pamplona. Nuestro servicio de fontanero Pamplona atiende urgencias de fontanería en Pamplona las 24 horas. Si buscas fontanero Pamplona, llámanos.»
Escrito para responder: «Atendemos fugas y averías en Pamplona y la comarca, también de noche. Llegamos en menos de una hora, damos el precio antes de tocar nada y no cobramos desplazamiento si hacemos la reparación.»
El primero nombra la ciudad cuatro veces y no dice nada. El segundo la nombra una y contesta lo que pregunta quien tiene agua en el suelo: cuándo, cuánto y qué pasa si no. El segundo es el que se lee, el que se cita y el que se llama. Como consultor SEO para negocios de Pamplona, rara vez te propondré añadir la ciudad a un texto, y muchas veces quitarla de donde sobra para contestar lo que pregunta tu cliente.
Lo que sí conviene incluir
En vez de repetir, cubre. Si escribes sobre reformas de baño, lo que hace que el artículo funcione es que hable de plazos, de humedades, de permisos, de cuánto tiempo se está sin baño y de cuánto cuesta. Eso son cosas distintas, no la misma repetida.
Busca tu tema en Google
Y mira las preguntas que aparecen desplegadas en medio de los resultados. Son las dudas reales de quien busca eso.
Baja al final de la página
Las búsquedas relacionadas dicen con qué otras palabras se pregunta lo mismo. Eso son los sinónimos y variantes que hay que cubrir.
Lee los encabezados de los tres primeros
No para copiarlos: para ver qué subtemas tratan. Si los tres hablan de plazos y tu página no, falta algo.
Escribe cubriendo, no repitiendo
Cada subtema con su apartado. La palabra clave aparecerá sola en el título y en el primer párrafo, y con eso sobra.
Relee en voz alta
Si una frase suena rara en español, es porque encaja la palabra a la fuerza. Se arregla quitándola.
Las señales de que te has pasado
Todo esto resta. No suele traer una penalización formal, pero hace que la página se lea peor y que la gente se vaya, y eso acaba contando.
Cuándo la palabra sí tiene que estar
Hay un matiz que conviene no perder por el camino: que la densidad no importe no significa que la palabra sobre.
La regla práctica: una vez en cada uno de los cinco sitios de arriba, y después escribir sobre el tema como se lo contarías a alguien.
Plurales, tildes y variantes no cuentan aparte
Otra duda que viene de la época del porcentaje: si hay que poner «reforma de baño» y también «reformas de baños», «reformar el baño» y la versión sin tilde por si alguien la escribe mal.
No. El buscador entiende que todo eso es lo mismo desde hace muchos años, y escribirlas todas a propósito produce justo el texto que nadie diría hablando. Se escribe en español correcto, con la forma que toque en cada frase, y las variantes quedan cubiertas solas. La versión sin tilde tampoco hace falta: Google la corrige antes de buscar.
Por qué la pregunta sigue viva
Si la densidad lleva más de una década sin contar, ¿por qué se sigue preguntando?
Por tres razones. Las herramientas siguen mostrando el porcentaje, porque calcularlo es fácil y quitarlo dejaría un hueco en el informe. Los cursos y artículos de hace años siguen en internet, y muchos se copian sin actualizar. Y porque es una instrucción cómoda: «repite la palabra tres veces» es más fácil de seguir que «cubre el tema mejor que los que ya están arriba».
Ninguna de las tres razones tiene que ver con cómo funciona hoy el buscador.
Lo que la IA ha cambiado en esto
Con las respuestas generadas por IA encima de los resultados, la repetición pesa todavía menos y el contexto todavía más.
Un modelo que resume varias fuentes para contestar no cuenta cuántas veces aparece una palabra: busca el pasaje que responde con más claridad a la pregunta. Un párrafo que dice «el plazo habitual es de tres semanas y depende de si hay que pedir licencia» se cita; uno que repite «reforma de baño Pamplona» cuatro veces, no.
Es la misma lógica de siempre, llevada un paso más allá: escribir para que se entienda gana, y escribir para que se cuente ya no gana ni con el buscador ni con la IA.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la densidad ideal de palabras clave?
Ninguna, y esa es la respuesta completa. Si una herramienta te da un porcentaje objetivo está midiendo algo que dejó de decidir posiciones hace más de una década. Los buscadores entienden sinónimos y contexto, y un texto que repite la misma expresión suele leerse peor, que es justo lo que sí se mide.
¿Y si mi competencia la repite mucho y está arriba?
Está arriba a pesar de eso, casi seguro por otras razones: antigüedad, enlaces desde otras webs o que su página cubre mejor el tema que la tuya. Copiar lo peor de quien gana no es una estrategia; copiar lo que responde —precios, plazos, dudas— sí lo es, y con tus palabras.
¿Debo poner la ciudad en todas las páginas?
En las que tengan sentido local, sí: una vez, en el título y donde se lea natural. En un artículo técnico que sirve para toda España, no, porque no aporta nada al que lee y suena forzado. Ponerla en todas por sistema acaba con veinte títulos casi idénticos compitiendo entre sí.
¿Sirve de algo el texto alternativo de las imágenes para esto?
Sirve para describir la imagen a quien no la ve y al buscador, y si la imagen tiene que ver con el tema, la palabra aparecerá sola en esa descripción. Lo que no sirve es rellenar el alt con la palabra clave en imágenes que no la ilustran: es texto que nadie lee y que el buscador reconoce como relleno.
¿Cómo sé si un texto está sobreoptimizado?
Leyéndolo en voz alta. Si hay frases que nadie diría hablando, si la misma expresión exacta aparece en párrafos seguidos, o si el nombre de la empresa lleva pegado el servicio y la ciudad cada vez que se menciona, está sobreoptimizado. Se arregla quitando, no añadiendo.
Si quieres saber si tus textos están escritos para el buscador de hace quince años o para el de hoy, es una de las cosas que se ven en una auditoría SEO. Para elegir sobre qué escribir, cómo saber qué busca tu cliente, y para el enfoque, la intención de búsqueda.
La primera llamada no cuesta nada y suele bastar para saber si tiene arreglo. Si tu caso no es para mí, te lo digo.
