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Preguntas

¿Debo borrar las páginas antiguas de mi web?

Borrar sin más deja errores donde había enlaces y tira historial. El árbol de decisión: actualizar, fusionar, redirigir o retirar, y con qué código.

Una página bajo la lupa, con su lista de comprobación, su gráfica y su panel de avisos

En corto

Rara vez. Antes de borrar hay que mirar dos cosas: si esa página recibe impresiones y si alguien la enlaza. Si recibe algo, se actualiza o se fusiona; si no recibe nada pero está enlazada, se redirige a su equivalente; solo se borra lo que no recibe nada, no enlaza nadie y no tiene sustituto. Y aun entonces, devolviendo el código correcto.

Casi nunca la respuesta es borrar sin más. Una página que lleva años publicada suele tener algo que se pierde al eliminarla: enlaces que apuntan a ella, algo de historial en el buscador, o simplemente el hecho de que alguien la tenga guardada en favoritos o en un correo.

La pregunta suele venir de una limpieza: se rediseña la web, se revisa el blog o alguien dice que «tener páginas viejas perjudica». El árbol de decisión es corto y empieza siempre igual: mirar antes de tocar.

Los dos datos que hay que tener

¿Recibe impresiones? Search Console lo dice por página, en el informe de rendimiento filtrando por dirección. No hacen falta visitas: con que Google la esté enseñando en algún resultado ya hay algo que conservar.

¿La enlaza alguien? Enlaces internos tuyos y, sobre todo, externos. Si un proveedor, un medio o un directorio apunta ahí, borrarla convierte ese enlace en un error, y ese enlace era de los pocos que no dependen de ti.

Con esos dos datos, la decisión se resuelve sola. Sin ellos, cualquier decisión es una apuesta.

El árbol de decisión, en una tabla

Recibe impresionesLa enlaza alguienQué hacerCon qué código
Sí, y el tema sigue vivoDa igualActualizarla en la misma direcciónNinguno: sigue siendo 200
Sí, pero duplica otra tuyaDa igualFusionar las dos en la mejor301 de la que desaparece
NoSíRedirigir a la página más parecida301
NoNo, y tiene sustitutoRedirigir al sustituto301
NoNo, y no tiene sustitutoRetirarla410, o 404 si no puedes elegir
La primera fila es la que más rinde y la que menos se hace: actualizar algo que Google ya enseña parte con ventaja sobre cualquier página nueva.

Recibe impresiones y sigue teniendo sentido → actualízala. Es la que más rinde: partes de algo que Google ya enseña, con su historial y sus enlaces intactos.

Recibe impresiones y el tema está duplicado con otra tuya → fusiona las dos en la mejor y redirige la que desaparece. Ganas las señales de ambas en vez de repartirlas entre dos páginas que se estorban.

No recibe nada pero la enlazan → redirige a la página más parecida que tengas. El enlace sigue llevando a algún sitio útil en vez de a un error.

No recibe nada, no la enlaza nadie y no tiene equivalente → ahí sí, se puede quitar. Y aun así conviene decidir con qué código responde.

Qué código devolver al quitarla

Redirigir todo a la portada, el error que más veo

Los casos que se repiten

Notas de prensa y noticias viejas. Suelen no recibir nada y no tener sustituto. Se pueden retirar, pero si son parte de la historia de la empresa, tenerlas cuesta poco y a veces las enlaza alguien. Una sección de hemeroteca sin enlazar desde el menú resuelve las dos cosas.

Fichas de productos descatalogados. Aquí el error habitual es borrarlas de golpe. Si el producto tiene sustituto, redirige a él. Si no, deja la página diciendo que está descatalogado y qué alternativa hay: esa página sigue captando a quien busca el modelo viejo, que es alguien que compra.

Páginas de servicios que ya no prestas. Redirige a lo más cercano que sí hagas, o déjalas explicando a quién derivas. Un servicio que dejaste de dar sigue teniendo búsquedas, y quien llega puede necesitar otro de los tuyos.

Categorías vacías de una tienda. Esas sí se retiran, y además conviene: una categoría sin productos es una página que no responde a nada y que Google acaba tratando como contenido flojo.

Lo que se pierde al borrar y no se ve

Una página no vale por lo que dice: vale por los años que lleva ahí, los enlaces que ha recogido y las veces que Google la ha enseñado. Nada de eso se ve en el editor, y todo eso desaparece al pulsar borrar.

Hay tres cosas que una página antigua ha acumulado sin que nadie lo notara. La antigüedad de la dirección, que pesa más que la edad del dominio. Los enlaces externos que fueron llegando: un directorio en 2017, un blog en 2019, un proveedor en 2021. Y el historial de impresiones, que es lo que hace que una actualización de esa página rinda en semanas en vez de en meses.

Nada de eso se transfiere a una página nueva con otra dirección. Solo se conserva actualizando en el mismo sitio o, en parte, con una redirección bien apuntada.

Cuándo sí conviene retirar páginas

La poda de contenido tiene sentido en webs con cientos de páginas flojas: etiquetas automáticas, fichas sin texto, paginaciones infinitas. En una web de veinte páginas no hay nada que podar, y borrar «para limpiar» solo quita.

Cómo hacerlo sin romper nada

  1. Exporta el listado completo de direcciones

    Del sitemap o de un rastreo. Sin la lista completa no sabes qué estás quitando ni podrás deshacerlo.

  2. Cruza cada una con impresiones y enlaces

    Search Console para las impresiones de doce meses; el informe de enlaces para saber quién apunta a cada una. Una hoja de cálculo basta.

  3. Decide una a una con el árbol

    Actualizar, fusionar, redirigir o retirar. Apunta la decisión y el destino de cada redirección en la misma hoja.

  4. Guarda copia del contenido antes de tocar

    El texto, las imágenes y la dirección exacta. Es la única forma de volver atrás si algo baja.

  5. Hazlo por tandas y vigila

    Veinte o treinta páginas, dos semanas mirando Search Console, siguiente tanda. Retirar doscientas de golpe hace imposible saber qué causó cualquier bajada.

Un caso: la tienda que borró trescientas fichas

Y las que no quieres borrar ni actualizar

Hay un cuarto camino que casi nadie contempla: dejarla como está, con su fecha visible. Un artículo de 2019 que sigue siendo correcto no necesita nada. Uno que ya no es del todo correcto pero tiene enlaces puede llevar una nota arriba: «esto se escribió en 2019; lo que ha cambiado desde entonces está aquí», con un enlace a la versión nueva.

Es honesto con quien lee, conserva lo que la página acumuló y no obliga a reescribir nada. Para un blog con años de historia, es la opción más rentable para la mayoría de las piezas.

Preguntas frecuentes

¿Tener páginas viejas perjudica al posicionamiento?

Tener páginas antiguas pero útiles no perjudica en absoluto: una guía de 2019 que sigue siendo correcta vale lo mismo que una de este año. Lo que sí resta es tener muchas páginas que no responden a nada, porque se llevan rastreo y enlaces internos que podrían ir a las que importan.

Tengo cientos de páginas viejas, ¿las quito todas?

Por tandas y empezando por las que no reciben nada ni enlaza nadie. Y antes mira si el problema es que están mal enlazadas: muchas veces «no recibe visitas» significa que está a cinco clics de la portada, y arreglar el enlazado interno rinde más que borrar.

¿Y si borro y me arrepiento?

Con la copia del contenido y la dirección apuntada, se vuelve a publicar en la misma dirección y suele recuperarse en semanas, porque el buscador la reconoce. Sin esos dos datos no hay vuelta atrás: la página nueva en otra dirección empieza de cero. Por eso el listado previo no es burocracia.

¿Es mejor un 410 que un 404?

Para una página retirada a propósito, sí: el 410 le dice al buscador que ya no existe y la saca del índice antes, mientras que con un 404 sigue reintentando durante meses. En la práctica la diferencia es de semanas, no de posiciones, y ninguno de los dos conserva lo que tenía la página.

¿Cuánto tiempo mantengo una redirección?

Indefinidamente, mientras alguien pueda llegar por la dirección antigua. Google recomienda al menos un año para que la señal pase del todo, pero los enlaces externos no caducan: un directorio o un medio que enlazó en 2018 sigue enlazando. Quitar la redirección al año vuelve a crear el error que evitabas.

Si tienes cientos de páginas y no sabes cuáles sobran, es el tipo de decisión que se toma con datos en una revisión de SEO técnico. Para leer las impresiones por página, Search Console explicado para quien no es técnico. Si la limpieza viene con un cambio de web, antes mira qué se rompe al cambiar de web y rehacer la web o arreglar la que tienes.

Si te está pasando

La primera llamada no cuesta nada y suele bastar para saber si tiene arreglo. Si tu caso no es para mí, te lo digo.

Un panel web con su buscador, un mapa de enlaces internos, la base de datos, un engranaje de ajustes y las gráficas de rendimiento al alza

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