Estudios de arquitectura: enseñar obra sin que la web pese diez megas
Una web de arquitectura vive de las imágenes y muere por ellas. Cómo enseñar los proyectos, qué buscan los clientes y por qué falta la página del proceso.
Las webs de arquitectura son galerías preciosas que tardan diez segundos en cargar y no aparecen para nada, porque las imágenes no llevan texto y los proyectos no explican qué problema resolvieron. La solución no es poner menos fotos: es servirlas bien (WebP, tamaños, carga diferida) y acompañarlas del contenido que sí se busca: honorarios, plazos, licencias y el proceso.
Las webs de estudios de arquitectura tienen un patrón muy reconocible: son bellísimas, cargan lentísimo y no aparecen en ninguna búsqueda que no sea el nombre del estudio.
Las dos cosas se pueden arreglar sin sacrificar la primera. El SEO de un estudio de arquitectura empieza por servir las imágenes bien y por escribir lo que la galería no dice.
El problema del peso
Una galería de proyectos con fotos a resolución de impresión son varios megas por imagen. En un móvil con datos, eso son diez segundos de pantalla en blanco, y la mayoría de la gente no espera.
Formatos modernos
WebP o AVIF, con respaldo para navegadores viejos. La misma foto pesa una fracción y se ve igual.
Varios tamaños por imagen
Y que el navegador elija el que toca según la pantalla. Un móvil no necesita la versión de 4.000 píxeles.
Carga diferida
De todo lo que está por debajo del primer pantallazo. Lo que no se ve todavía no se descarga todavía.
Dimensiones declaradas
En el HTML, para que el texto no salte mientras cargan las imágenes.
La imagen principal, precargada y sin diferir
La que se ve primero es la única que tiene que llegar cuanto antes. Diferirla es el error que convierte la mejora en empeoramiento.
Con eso, la misma galería puede pesar una fracción y verse igual. Es trabajo técnico, no de diseño.
El problema del texto: no hay
Una foto sin texto no dice nada a un buscador. Y una galería de veinte proyectos sin más que el nombre no puede posicionar para nada.
Lo que busca de verdad un cliente
| Lo que enseña la web del estudio | Lo que busca quien va a contratar |
|---|---|
| Una galería de proyectos | «Cuánto cobra un arquitecto por una reforma» |
| Premios y publicaciones | «Cuánto tarda una licencia de obra» |
| La filosofía del estudio | «Qué necesito para reformar mi casa», «hace falta proyecto» |
| Renders de concurso | «Puedo hacer una casa en esta parcela» |
| El equipo | «Qué es una ITE», «certificado de eficiencia energética precio» |
| Contacto | «Cómo se paga a un arquitecto», «en qué fases» |
Los honorarios, un asunto delicado y necesario
El sector es reacio a hablar de precio y hay razones históricas. Pero quien busca necesita un orden de magnitud, y si no lo encuentra en tu web lo encuentra en un foro con datos peores.
Se puede resolver sin comprometerse: explicar cómo se calculan los honorarios, por porcentaje sobre presupuesto de ejecución, por superficie, por fases, qué incluye cada fase y qué hace variar el importe. Es información útil y no es una tarifa.
La página del proceso, que falta siempre
Desde la primera reunión hasta el final de obra hay muchos pasos y mucha gente no sabe ninguno: anteproyecto, proyecto básico, licencia, proyecto de ejecución, dirección de obra, final de obra.
Una página que lo explique con plazos aproximados y con qué se paga en cada fase resuelve la mayor parte de la incertidumbre del cliente. Y es contenido que se busca directamente, por quien no sabe si para su reforma hace falta un proyecto o basta con una declaración responsable.
Lo local
Un estudio trabaja sobre todo en su zona, y ahí la búsqueda es «arquitecto» con la ciudad, o el tipo de obra con la ciudad. Ficha de Google con categoría de arquitecto, servicios enumerados, y proyectos vinculados a sus localidades. Si trabajas en varias comarcas, decirlo con los nombres reales.
Y cada proyecto con su localidad en el texto: «rehabilitación de una casa de pueblo en la Zona Media» es una búsqueda; «proyecto residencial» no lo es.
Un apunte de derechos
Galería o activo
Qué mediría
Qué páginas de proyecto traen visitas, suelen ser las de tipología concreta, no las más espectaculares, y qué búsquedas informativas traen contacto. Casi siempre son las de precio, plazo y licencia.
Un caso: la galería que pasó a cargar en dos segundos
Y conviene revisar una vez al año qué proyectos siguen en la web. Un estudio cambia de escala y de tipo de encargo con los años, y una portada que sigue enseñando el trabajo de hace una década atrae exactamente ese trabajo. Retirar tres proyectos que ya no representan lo que hacéis y añadir dos recientes cuesta una tarde, no cambia nada del diseño y modifica por completo qué clientes llegan, porque la gente pide lo que ve. Es el mantenimiento más barato y el que más veces se olvida.
Preguntas frecuentes
¿Publico los honorarios?
No hace falta una tarifa: hace falta explicar cómo se calculan, por porcentaje sobre el presupuesto de ejecución, por superficie o por fases, qué incluye cada fase y qué hace variar el importe. Quien busca necesita un orden de magnitud, y si no lo encuentra en tu web lo encuentra en un foro con datos peores.
¿Poner menos fotos arregla la velocidad?
No hace falta poner menos: hace falta servirlas bien. Formatos modernos, varios tamaños por imagen para que el navegador elija el que toca, carga diferida de lo que está por debajo del primer pantallazo, dimensiones declaradas y la imagen principal precargada. Con eso la misma galería pesa una fracción y se ve igual.
¿Puedo publicar las fotos de una vivienda privada que hemos hecho?
Con permiso del cliente, por escrito, y con cuidado de no identificar la vivienda si no quiere. Y con el fotógrafo: las fotografías de arquitectura suelen tener autor, y su uso requiere permiso y crédito. Publicar la foto de un fotógrafo sin acordarlo es un problema frecuente, y conviene resolverlo antes de que la web esté hecha.
¿Qué texto pongo en cada proyecto?
Qué era y qué se hizo, dónde, con la localidad, qué problema resolvía, una parcela difícil, una casa de pueblo con muros de carga, una normativa restrictiva, superficie, año y equipo, y el texto alternativo de cada imagen describiendo lo que se ve. Dos párrafos por proyecto convierten una galería en un activo de posicionamiento.
¿Qué búsquedas traen clientes a un estudio?
Las de quien está a punto de contratar: cuánto cobra un arquitecto por un proyecto o una reforma, cuánto tarda un proyecto y una licencia, qué necesito para reformar mi casa, si puedo construir en esta parcela, qué es una ITE o una cédula, cómo se paga y en qué fases. Casi ninguna web de estudio las responde.
En el SEO para empresas de un estudio, la web tiene que enseñar la obra sin pesar diez megas, cargar en dos segundos y aparecer donde busca tu cliente, las tres cosas a la vez. El peso de las imágenes está entre los errores SEO más caros que veo en webs de empresa, y antes de rehacer la web por la velocidad conviene leer rehacer la web o arreglar la que tienes. La misma idea de posicionar por lo que pregunta el cliente y no por la especialidad está en abogados: posicionar por problema legal, no por despacho y en la intención de búsqueda.
La primera llamada no cuesta nada y suele bastar para saber si tiene arreglo. Si tu caso no es para mí, te lo digo.
